Empresa Socialmente Responsable


La responsabilidad social es reconocida, por parte de las organizaciones, actores políticos, consumidores y otras partes interesadas de las empresas, como un elemento importante de las estrategias de gestión empresarial, que les ayuda a responder a constantes cambios sociales y, por tanto, a ser más competitivas en mercados más globalizados; tal como es el caso del puerto de Manzanillo.


Empresa Socialmente Responsable (ESR) es un distintivo que otorga el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) y es concedido a través de la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial en México (AliaRSE), desde el año 2001 a empresas y organizaciones que cumplen con sus criterios de valores básicos que abarcan cuatro aspectos esenciales: derechos humanos, normas laborales, ambientales y anticorrupción; independientemente de los productos o servicios que ésta ofrece, del sector al que pertenece, de su tamaño o nacionalidad.

Eso es la Responsabilidad Social Empresarial, una nueva forma de gestión y de hacer negocios. Es el distintivo de las empresas del nuevo milenio.


Para aspirar a poseer el reconocimiento de Empresa Socialmente Responsable es necesario participar en la convocatoria que año con año lanza la CEMEFI donde se estipulan los requisitos. Existen diferentes categorías, y todas las empresas pueden participar, no importa el giro, el producto que vendan o el tiempo de creación que tenga y se realiza a través de un diagnóstico que se alinea con las características de una ESR.


Cuando la competencia se incrementa tanto, diferenciarnos de los demás se vuelve clave para nuestro crecimiento, por lo que ser una Empresa Socialmente Responsable es una gran opción para atraer clientes y colaboradores.

Ofrecer un ambiente de trabajo agradable, vales de despensa o café gratis, ya no es suficiente para las organizaciones. Las necesidades de las empresas y los colaboradores cambian día con día, y sólo aquellos que logran sobreponerse a los cambios son los que sobreviven. Para poder captar a una cantidad mayor de talentos, socios e, incluso, clientes, las organizaciones deben poner mucho énfasis en su imagen, en lo que proyectan y en lo que son internamente. La responsabilidad social y sus actividades tienen que ser voluntarias e ir más allá de las obligaciones legales, pero en armonía con la ley.


Algunas de las acciones que implementan las ESR son:

  • Tomar decisiones con ética y responsabilidad.

  • Colocar al colaborador como una prioridad.

  • Respetar al medio ambiente y contribuir a su conservación.

  • Ofrecer y comercializar de forma justa y responsable.

  • Contribuir a la comunidad a la que pertenezcan.

  • Fortalecer la calidad de vida en el trabajo y fuera de él.

En conclusión, la responsabilidad social exige el respeto de los valores universalmente reconocidos. Además, la empresa puede contribuir al desarrollo de la comunidad al maximizar los beneficios económicos, sociales y ambientales de sus actividades principales; realizar inversiones sociales y filantropía estratégica e involucrarse en el debate de políticas públicas.


Y a ti, ¿te gustaría que tu organización sea una Empresa Socialmente Responsable? Comunícate con nosotros para más información.