Política Anticorrupción

Uno de los pilares de la Responsabilidad Social Empresarial reside en asegurar que cualquier actividad que se desempeñe su organización o a nombre de ella, esté fundamentada en la ética y valores que la caracterizan, condenando la corrupción, soborno, fraude o cualquier otro acto ilegal que se pudieran presentar a lo largo de su cadena productiva, tal como lo establece el décimo principio del Pacto Mundial de las Naciones Unidas.

La Alta Dirección de la organización debe estar implicada y comprometida con el desarrollo del Distintivo ESR. Este compromiso es fundamental para que este sistema sea efectivo y la empresa obtenga los beneficios que se derivan del mismo.


La corrupción sofoca el crecimiento económico, distorsiona la competencia y presenta graves riesgos legales y para la reputación. Aleja a los inversionistas, actuando como un “impuesto” oculto o un cobro administrativo ilegal, que aumenta consecuentemente los costos para las empresas y, a la larga, para los clientes.


Las prácticas corruptas son perjudiciales para todas las empresas grandes, pequeñas, multinacionales y locales. Los escándalos empresariales han sacudido los mercados financieros y menoscabado la confianza de los inversores. Esos incidentes también reciben una enorme atención del público y de los medios, y afectan la reputación más allá de la organización en cuestión o de las personas involucradas.

¡Vayamos del cambio institucional a la acción colectiva!

La política de corrupción puede ser un documento en sí mismo o formar parte de la política de gestión ética. Hay que tener en cuenta que la definición de una política es importante porque en ella la organización declare aspectos como: la no admisión de sobornos para recibir tratos de favor, la transparencia en sus cuentas en temas políticos y el establecimiento de mecanismos o canales para denunciar estos hechos.

Esta política tiene como propósito evitar acciones impropias por parte de los socios, colaboradores, proveedores y demás partes de todos los niveles jerárquicos, y en su caso detectar y tratar con toda responsabilidad cualquier acto de corrupción en cualquiera de sus formas.


La Organización deberá de definir una política de lucha contra la corrupción que incluya, entre otras:

  • Medidas para la erradicación de prácticas como el soborno o la extorsión

  • Criterios de emisión y recepción de regalos y atenciones

  • Vías para la detección y limitación de los conflictos de intereses

  • Mecanismos de consulta del personal ante acciones dudosas

  • Mecanismos de denuncia contra la corrupción

Un buen criterio para saber si debes dar o aceptar un regalo o una atención, es preguntarte cómo se vería ante los ojos de alguna persona externa a tu organización en la primera plana de un periódico o redes sociales.

Puede consultar la guía práctica "Programa anti corrupción de ética y cumplimiento para las empresas" de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC).


Si requiere mayor información acerca del Distintivo ESR, la Norma Europea SGE 21, ISO 26000:2010 o ISO 37001:2016 , no dude en contactarnos y con gusto le apoyaremos para tomar acciones a implementar un Sistema de Responsabilidad Social Empresarial.


Alfaro & Cosío

Consultores